Finalizamos nuestro repaso de la fiesta del décimo aniversario de Kalypso Media con Sudden Strike 4, el otro juego que nos fue presentado junto a Urban Empire y Vikings: Wolves of Midgard. Al contrario que este último, y como viene siendo habitual en la serie Sudden Strike, encontramos un perfil de juego mucho más al estilo Kalypso, con un juego de estrategia en tiempo real ambientado en el conflicto bélico por excelencia: la Segunda Guerra Mundial.

Para esta cuarta entrega, Kalypso ha decidido contar con el estudio independiente húngaro llamado Kite Games. De reciente fundación (apenas hace dos años), pero formado por un grupo de veteranos de la industria, parece el momento idóneo para rescatar esta franquicia de estrategia histórica, ya que su última iteración, Sudden Strike 3: Arms for Victory, se puso a la venta en el ya lejano 2008. Cambian los tiempos, cambia la tecnología, pero la esencia de Sudden Strike se mantiene intacta, como podréis ver en las siguientes líneas.

Para aquellos que no sepan muy bien de dónde sale esta franquicia, bien sea por el tiempo transcurrido en barbecho o bien sea porque sencillamente no os suena, estamos hablando de un título de estrategia en tiempo real. El juego cuenta el conflicto bélico más importante de Europa recreando algunas de sus batallas. Antes de comenzar cada partida, se nos instará a escoger a uno de los tres comandantes posibles. Estos suponen alguna ventaja y algún hándicap, buscando tener una rejugabilidad mayor en la que, si bien no cambia la esencia del gameplay, sí podamos tener un sabor de boca distinto.

La historia principal, como ha venido siendo habitual en la serie, contará con tres puntos de vista distintos, poniéndonos en las filas de las fuerzas soviéticas, las alemanas y los Aliados. Cada una de estas tres campañas diferenciadas está compuesta por una serie de misiones que representan batallas reales. Según completemos una serie de objetivos en ellas, obtendremos una puntuación de una a tres estrellas que nos llevará a repetir algunas partidas buscando ser el estratega perfecto para conseguir el máximo galardón.

Sudden Strike 4 hace uso de un cámara en perspectiva isométrica al uso, pero tiene en consideración diferentes elementos diferenciadores de otros títulos del género. En primer lugar, cobra especial importancia las coberturas para los distintos intercambios de fuego cruzado. El motor Unity empleado para el desarrollo del juego representa sin clipping los distintos materiales de los elementos del escenario y es por tanto especialmente relevante el colocarse en puntos estratégicos en los que estemos a salvo del fuego enemigo, ya sea en trincheras las unidades a pie, como detrás de muros, árboles y demás elementos de cobertura para las unidades motorizadas.

Además, el juego nos permite seleccionar el destino de las unidades a pie para que pasen a formar parte de los miembros transportados en algunos de los vehículos o simplemente enviarlos una guarnición en alguno de los edificios para tener una posición de disparo mucho más fuerte, especialmente útil en casos como los de la infantería antitanques. El juego premia más el pensar que el actuar sin cabeza. Hasta que no lleguemos a una zona, no se nos descubrirá en el mapa a los enemigos de ese radio de acción. Es por ello que debemos planificar estratégicamente nuestros movimientos, pues Sudden Strike 4 tiene una evaluación del daño bastante realista, unidades a pie pueden caer a la primera (sin posibilidad de que el doctor les cure) y a su vez, los tanques y demás vehículos quedarán inutilizados en medio del campo de batalla si reciben demasiado daño, precisando de reparaciones.

El progreso en las partidas se realiza por medio de varias fases a modo de checkpoints, generalmente ligados a la consecución de los distintos objetivos marcados en pantalla. La gestión de tropas y vehículos suele realizarse para el objetivo en curso, ya que al pasar al siguiente checkpoint solemos disponer del despliegue de un destacamento de refuerzo. Sin embargo, existe cierto componente que nos lleva a economizar tropas, intentando sumar el mayor número de ellas para el siguiente refuerzo, ya que en ocasiones llegamos con lo justo al objetivo final de misión (donde se concentra el mayor número de tropas enemigas) y somos incapaces de completarla con éxito. Como tampoco sabemos qué unidades van a ser el nuevo apoyo, esto aporta un toque de incertidumbre a la partida para evitar confiarnos.

La mayoría de los puntos clave en la jugabilidad, que no inventa la rueda precisamente y se limita a replicar lo que lleva haciendo Sudden Strike desde comienzos del siglo XXI (basándose éste a su vez en Counter Action), son ejes de la franquicia que se mantienen intactos. El mayor salto, provocado por su más de un lustro de ausencia, lo encontraremos en lo visual. El juego, como decíamos antes, utiliza el motor Unity y sienta bastante bien al nivel general de lo que vemos en pantalla. El modelado de los distintos elementos del escenario, así como de los distintos vehículos a nuestra disposición están bien trabajados y efectos como el de las explosiones resultan creíbles, a pesar de que la representación de la destrucción de escenarios podría estar un poco más lograda. En nuestras partidas jugadas, una en ruinas urbanas en plena Alemania y la otra en la nevada Batalla de Stalingrado, hemos observado como el juego tiene una representación del efecto de las tropas o vehículos pisando el terreno que resulta creíble 100%.

Observaremos una serie de patrones de huellas de las cadenas de los tanques, de los senderos que marcan los neumáticos de los vehículos o simplemente las pisadas de las unidades que marchan a pie. Este efecto de representación y modificación del escenario fijado se complementa a la perfección con otros efectos como el de la destrucción de pequeños elementos del mapa como vallado o pequeños árboles. Nos gustaría sentir aún más poder al conducir un acorazado, pero no nos podemos quejar por el momento. Además, este título incluye un elemento diferenciador y con trascendencia en lo visual. Incorpora clima dinámico (dentro de unos baremos de lo que fue la batalla real) y estas variaciones provocan cambio en el entorno, haciendo que si llueve mucho, se embarren los caminos y las unidades a pie no puedan acceder, teniendo que llevarlas como pasajeros de los vehículos.

Más destacable a nivel visual que de jugabilidad, con un gameplay un tanto continuista tanto del género en sí como de su propio legado de la serie, Sudden Strike 4 es un juego prometedor que nos plantea revivir una vez más grandes batallas de la Segunda Gran Guerra con un acabado no visto hasta ahora y con el mismo nivel de atención al detalle de siempre. Quizás el problema sea que la combinación de género y ambientación histórica ya ha dado algunos ejemplos más que dignos en los últimos tiempos, como Order Of Battle: Pacific o el más reciente Hearts of Iron IV.


Fuente: IGN

Especialista en Tecnología de la información, con más de 15 años de experiencia, productor audiovisual, locutor profesional, emprendedor en el desarrollo de aplicaciones, CEO de Zulia Technology, Productor General y Locutor del espacio radial El Escaparate, Conferencista y Asesor Tecnológico.